Inicio de una nueva historia: Año nuevo en Bruselas

Haber empezado el 2016 en Brasil y terminarlo en Bélgica fue signo de los grandes cambios que hubo en mi vida este último año. Fueron mis primeras fiestas en invierno y la verdad es que en Bruselas el frío lo sufrí pero también me cautivó cuando me desperté el 2 de enero y vi toda la ciudad cubierta de blanco con la primera nevada. Es una región muy húmeda, con una niebla que hace parecer todo tenebroso y te congela los huesos. Pero los edificios viejos y majestuosos no se rinden a los grados bajo cero y se suman elegantes a los festejos de la ciudad.
En Bruselas estuvimos casi 3 días, de los cuales uno lo pasamos arriba del bus hop and off para llegar a conocer los principales puntos turísticos de la ciudad, y en el resto del tiempo intercalábamos caminata por el centro con paradas en barcitos a comer waffles (gaufre en francés).

Conocer la capital europea fue una hermosa experiencia. Quedé fascinada con la arquitectura de la ciudad, los edificios apretados y torcidos, las iglesias góticas y el palacio real. Muero de ganas de ver todos los parques y plazas en primavera, coloridos de flores. Me quedaron varias cosas en el tintero para la próxima visita, entre ellas la casa museo de Victor Horta, Mini Europa, el acuario, el museo de cómics y las muchas librerías que vi de pasada!

Les comparto las fotos para que viajen ustedes también conmigo y vean algunas pocas de las miles de bellezas de Bruselas. La mayoría de las fotos son del primer día, que milagrosamente estuvo despejado entonces aproveché para usar la cámara, porque los otros días las manos quedaron en el bolsillo y la cámara colgada del cuello jaja.

Dejá una respuesta