Crónica Luganese (o feliz cumpleaños a mi)

Si alguien me hubiese dicho alguna vez que iba a pasar el fin de semana de mi cumpleaños en Milán y que iba a festejar con mi esposo frente a un lago en Suiza, le hubiese dicho que era una locura. Pero si me hubiesen preguntado dónde quería pasar mi cumpleaños este año, hubiese elegido la casa de mis papás, para timbear con mis amigas y seres queridos, hablando de pavadas mientras compartimos un vinito o un fernet con sandwiches de miga de por medio.

Uno nunca sabe lo que le depara el futuro, lo que Dios tiene planeado para cada una de nuestras vidas. No todo es lindo, pero todo es bueno. Creo que todo lo que nos pasa (mudanzas, peleas, viajes, cambios de trabajo…) nos enseña lo que necesitamos aprender en ese momento. A veces es re difícil verlo, otras es super transparente. En Brasil aprendí a quererme un montón, a malcriarme y darme con gustos. Iba a la manicure una vez a la semana, no porque sea una hueca que solo piensa en su aspecto físico, sino porque eran mis 40 minutos de relax semanales y salir con las uñas perfectamente pintadas me hacía sentir que todo lo que hiciera con las manos asi iba a ser más lindo. A veces me duraban un día, porque se me ocurría hacer pizzas caseras o porque me ponía a sacar los yuyos de la huerta, pero el disfrute era el mismo. Ahora siento que estoy aprendiendo a conocerme a través del silencio. Paso muchas horas del día sola, charlo conmigo misma, intento escuchar más las señales de mi cuerpo, me hago amiga mia. Lo curioso es que acá, a cientos de miles de kilómetros del lugar donde crecí, me siento más a gusto de lo que me he sentido en años.

Lugano me sorprende todo el tiempo. Una de las primeras sorpresas llegó rápido, a principios del otoño, cuando me permitió reencontrarme con la flor de mi infancia. Esta primavera abracé magnolias y vi crecer tres tréboles de cuatro hojas en mi ventana, comí espárragos y tengo frutillas creciendo en la huerta del balcón. Hace poco salí a caminar con marido por el río y terminamos llegando a unos rincones hermosos (a solo media hora de casa!) que me recordaron mis veranos en las sierras de Córdoba con mis hermanos, saltando entre piedras cual cabritos del monte. Esos pequeños detalles de la naturaleza, que muchas veces pasan desapercibidos, son los que me permiten tener una conexión más fuerte con este nuevo lugar porque ya los asocio con personas o recuerdos añorados. Sentirme rodeada por la montaña también me ayuda, me hace sentir cobijada, protegida(en Floripa siempre que iba a caminar por la playa me agarraba un poco la soledad y me sentía más vulnerable).

Y así arranqué mis 27 años… escribiendo lo que me surge, rodeada de toda esta naturaleza que me emana cariño, disfrutando estar haciendo muchas cosas por primera vez (blog, bordado, italiano, armado de muebles de IKEA jaja), y tener tiempo para hacer las que siempre me gustaron (leer, ver series, cocinar, leer un rato más, tejer, dormir, salir a pasear sin rumbo por la ciudad), acompañada de cerca por mi amore y de lejos por mi familia, mis amigos y todos ustedes que con cada “corazón” de Instagram o cada “me gusta” en Facebook me roban sonrisas en el día a día.

Graciiiiassss! Y a disfrutar del día, que la vida es bella!!!

4 Comment

  1. ¡Hola bonita! Muy feliz cumpleaños para ti, espero que hayas disfrutado o estés disfrutando de este día!!! Ha sido preciosa esta entrada llena de verdades que a veces pasamos por alto. Yo cumplo años dentro de un mes, aunque tengo diez más que tu y a veces pienso que mi vida no es todo lo que me gustaría y me ha tocado pasar tragos muy feos, y ahora estoy pasando una época fea también, pero a pesar de todo puedo decir que cuando los malos momentos pasan, me siento feliz con las cosas buenas que también me han tocado y que como dices, la vida seguro que tiene muchas cosas buenas para mí!! Sobretodo hay que saber quererse mucho, aunque a veces a mi me cuesta, pero todos los mimos que nos demos mejoran nuestra vida!!!

    Que tengas un gran año!! Preciosa! Un beso

  2. Es increíble como al leerte te siento como si me estuvieses hablando de frente. Y además me hace recordar cuánto te extraño mi Larry. Me pone tan feliz verte asì tan fresca y radiante en las fotos, y el sentimiento màs fuerte que me surge es un tremendo orgullo. Pero mal, jajaja. Quedate tranquila que la timba y el vino se van a hacer esperar pero van a llegar y vamos a brindar por todo lo lindo de la vida. Te abrazo fuertemente a la distancia, esta de màs decirte lo mucho que te adoro con todo mi corazón pero siempre esta bueno recordártelo!

  3. chenegrita says:

    Mi Lulin querida, que ganas de que la charla sea de frente en serio!!! Pero me alegra y mucho saber que logro burlar un poquito la distancia de esta forma. Gracias por siempre apoyarme aunque eso signifique vernos poquito y nada. Otro abrazo que cruce el charco! Te quiero

  4. chenegrita says:

    Gracias Cristina!!!
    Siiii, a mimarse y alegrarse que la vida es buena!!! Seguro llegará una lluvia de alegrías por allá en cualquier momento! Un abrazo y gracias por los deseos 🙂

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