De idas y vueltas… Mis mudanzas por Argentina

Hoy se cumple una semana en nuestra nueva casa en Lugano. Tengo tantos sentimientos encontrados que no sé por donde empezar a contarles. Voy a intentar cronológicamente, capaz que lo entiendan mejor así. Este es un post super personal, de mis experiencias de vida. Se los cuento porque todos estos recuerdos me estuvieron abrumando durante el último mes y para quien haya pasado una experiencia similar o la esté viviendo ahora, quizá se sienta identificada o tal vez piense que soy un bicho raro. Ambas opiniones son válidas.

Como les conté acá, la distancia ha estado siempre presente en mi vida de alguna forma u otra. Otra cosa constante han sido las mudanzas. La primera fue cuando tenía meses y es la única que no me acuerdo. Esa fue de Matheu (Provincia de Buenos Aires) a Río Cuarto, a dónde vivimos compartiendo la casa con mi abuela, mis tíos y primos hasta que cumplí los 7 años. Era una casa quinta, con un parque inmenso, donde cada árbol era un refugio. En aquella época con mi familia viajábamos de vez en cuando a Córdoba y era siempre una aventura. Me acuerdo que íbamos al Patio Olmos y veíamos la última peli de Disney y nos compraban una cajita feliz en Mc Donalds. Como era una vez cada tanto me encantaba, pero cuando me dijeron que nos mudábamos allá me puse rabiosa. No quería saber nada. La casa no estaba mal, pero no tenía patio. No tenía a donde trepar si me empacaba y las chozas dejaron de ser en los árboles y pasaron a ser en las cuchetas. El colegio de mujeres era de la misma congregación del de Rio Cuarto así que por lo menos el uniforme seguía siendo el mismo, y como todavía era chica, no tardé mucho en hacerme nuevas amigas.

Un año después nos mudamos a otro barrio, a una casa con patio y con un árbol para treparse. Iba contenta al colegio a la mañana y a inglés a la tarde, jugaba al hockey y mi mejor amiga vivía a 5 minutos en bici de casa. Mi hermano menor nació en plena crisis del 2001, y con él se despertó la creatividad de mis padres, quienes hacían magia para que no nos faltara nada y siguiéramos con las mismas comodidades. Infelizmente, con la crisis en Argentina también hubo quienes salieron a practicar de la magia negra, del robo y la violencia. En el 2005 nos asaltaron a punta de pistola en casa. No es el día para contarles detalles, simplemente les diré que fue motivo suficiente para que mis padres decidieran que era hora de volver a Rio Cuarto. Todavía siento el gusto amargo y salado de ese momento. Irónica la vida, no? 7 años antes no me había querido ir y ahora no quería volver. “Vayan ustedes, yo me quedo” así les dije a mis papás. Ilusa yo. Me tocó embalar toda la casa con mi papá y mi mejor amiga que me iba a ayudar, porque el resto de la flia ya se había ido a Rio Cuarto. Nos mudamos el 6 de marzo y el 7 empezaron las clases. Llovía y yo estaba con sweater blanco, no encontré el mío ese día entre las cajas, en un mar uniformes marrones que se giraron para ver a la nueva. Solo que no era tan nueva, porque yo ya había ido a ese colegio, se acuerdan? Jardín de infantes, primero y segundo grado los había hecho ahí, pero me acordaba de muy poco. Por eso me sorprendió cuando escuché el murmullo “es la Clarita Lopez?” de mis compañeras. Muchas seguían ahí, inclusive mi mejor amiga de aquellos años (y hasta el día de hoy).

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Fue una época en la que vivía enojada, siempre de mal humor, y lloraba por todo y por nada. Viajaba lo más que podía a Córdoba, en promedio 2 findes al mes, y cuando me dejaban, incluso viajaba los viernes y me iba al colegio a clase con mis amigas. Me llevó muchísimo tiempo aceptar que no vivía más allá, que no iba a estar en las fechas importantes de mis amigas ni en los días comunes y corrientes. Sentía que no pertenecía ni a un lugar ni al otro. Mantenía prendida la ilusión de irme a estudiar a Córdoba cuando terminara el secundario, por eso cuando no pude fue quebrarme en mil pedacitos de nuevo. Ese año, 2008, viajé a Estados Unidos y cuando volví, con 18 años recién cumplidos, me fui a vivir a Buenos Aires. Estuve menos de un año viviendo con mi tío y trabajando en su bar, hasta que decidí volver a Rio Cuarto y empezar la universidad allá. Creo que ese bajar la cabeza, aceptar lo que tenía, que no era poco, y mis posibilidades, me hicieron volver distinta. Logré enfocarme en mi carrera, en mi familia y en mis amigas de allá. Pero así como volví distinta, volví determinada en estar solo el tiempo mínimo y necesario para recibirme. Una vez terminada la carrera, me iba a ir de nuevo a Córdoba, a abrir_cerrar esa etapa que tan inconclusa sentía, y a estar en la misma ciudad que novio de una vez por todas.

Las vueltas de la vida me permitieron volver a Córdoba en el 2012, a vivir con mis primos de corazón, a tener mi primera experiencia profesional, a salir con amigos, los de siempre y los nuevos, a conocer una ONG que me dio alas y a sanar mi herida con la ciudad. Fue una etapa de enamoramiento como la llamo yo. Porque fue cortita y viví todo lo lindo, por eso cuando me tocó bajar la cabeza una vez más y volver a casa de mis padres, una vez más, fue con una sonrisa. Porque había logrado lo que me había propuesto, e iba por más. 5 meses después, me mudé a Brasil con novio.

Cuando empecé a escribir este post era para contarles más de esta nueva casa pero sentí que no podía dejar de lado la historia de cómo llegué acá. Hice una pausa para hacer la linea de tiempo para ver si no me estaba olvidando de ninguna mudanza y de paso dejarles más claro mis andanzas. Falta una parte importante que es la de Brasil, pasa que como es más reciente tengo más detalles en la mente, lo más viejo a veces es más fácil de resumir… Tampoco hice mucho hincapié en las miles de cosas que aprendí con todas esas mudanzas y cambios, las lecciones que me dio la vida y que intento no olvidar, ni hablar de las maravillosas personas que han caminado conmigo todas esas etapas. Les voy a ir contando todo eso seguramente. Gracias a quienes leyeron hasta acá 🙂  espero sus comentarios.

Abrazo,

Clari

2 Comment

  1. Más que nunca… “sometimes the dreams that come true are the dreams you never even knew you had” ♡♡♡

  2. chenegrita says:

    Siii!!!! Que linda frase 🙂

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