Muda en un solo idioma: el precio de la traición?

Soñé que estaba en un colectivo brasilero, hablando español, yendo a un destino de Italia. Creo que no me hace falta psicólogo para que lo analice, habla claramente de mi confusión interna, específicamente con mi reciente cambio de idioma. Me desperté diciéndole a mi esposo que estaba perdida, que me estaba olvidando de cosas que sabía.

Es que desde que llegué a Suiza puse mi foco en aprender a hablar italiano y me pasó algo muy extraño con el portugués: me lo olvidé. Lo bloquee, se esfumó, le puse llave a ese cajoncito mental y la tiré al lago, no se. No entiendo bien que pasó. Nunca tuve un problema así con el inglés. Obviamente si no lo practico mucho el speaking me sale ridículo, pero mi cabeza sabe exactamente que palabras usar y como ordenarlas. Apenas empecé el curso intensivo de italiano, hubo un día que casi lloré porque no pude decir como me llamaba en portugués. Volvía a casa repitiendo frases cortas en español, inglés, italiano y llegaba al portugués y… nada.

Siento que mientras más aprendo italiano, menos recuerdo el portugués. Que mientras más me adapto a Suiza, más lejos estoy de mis paseos en bici, caminatas por la playa, y jugos de acerola en Floripa. Y no me quiero olvidar de nada, porque fue una etapa tan linda e intensa que la quiero recordar por siempre. Capaz sea la dura venganza del inconsciente, de mi orgullo brasilero herido diciéndome “me cambiaste por Suiza??? No me hables más”

A alguien le ha pasado esto de olvidarse de un idioma que hablaron por más de 3 años? Cuando se mudaron de país, sintieron esta especie de “traición” al lugar anterior por más que no fuese su madre patria?

 

2 Replies to “Muda en un solo idioma: el precio de la traición?”

  1. Mati gaveglio says:

    Clarii tranquila! Jaja a mi me paso que cuando estaba aprendiendo italiano intensivo, cada vez que quería hablar en inglés luego de dos palabras, terminaba la frase en italiano, era incontrolable y también me asustaba. A los meses cuando ya afiance el idioma de la pasta, mi cabeza entendía y distinguia sin detenerme a pensarlo, que palabra correspondía a cada lengua! Debe ser que el nuevo que llega es como un niño que viene a revolucionarlo todo y cuando se adapta se calma. Con el portugués la cuestión debe ser más difícil aún, ya que son tan parecidos (y forman la santísima Trinidad de las lenguas romances junto con el español). Dale un tiempo y todo se va a acomodar 😉

  2. chenegrita says:

    Mati, que alivio escuchar de alguien que también le pasó! jaja Siii,eso de la “trinidad de las lenguas” nos lo decía la abuela de Tomi, que idealmente habría que elegir solo dos, porque para las tres se te lengua la traba maaal!
    Gracias por escribir 🙂

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